EL DIABLO, CAPATAZ DE PROGRESO
Hace 1 mes
dos + dos = cinco
Debo confesar ser un consumidor habitual de la erróneamente denominada "telebasura". Mi excusa, que no, es la necesidad de la misma para poder vaciar completamente mi mente de mis "rayaduras" cotidianas. Carezco de cualquier tipo de talento para realizar el arte de "no pensar en nada" y así poder descansar. Esta ausencia me obliga a usar lo más mediocre que tengo a mano, que es el ocupar ese espacio con algo ajeno a todo lo personal. Matizo que no me sirve otra cosa, pues cualquier otra cosa como el futbol o una peli me lleva igualmente a las "rayaduras" antes mecionadas. Descubrí pronto que esta televisión es perfecta para mí, básicamente por esto que explico en esta vuelta al blog tan superficial. Pero así funciono. Por supuesto, me surgen estos días continuos debates con la "policía" de lo correcto que a menudo aoela a este tipo de consumos que utlilizo para atacar cualquier otra idea de un tipo mas cultural que pueda defender. Pero, claro, como explicar. Como explicar que para mi la televisión es lo que es, un entretenimiento. Y como explicar que me rayo a menudo con mis cosas. Para eso está el blog supongo. Creo sinceramente que todas las opciones deben estar ahí disponibles para cualquiera que quiera utilizarlas por el motivo que sea, que cada cual sea libre de consumir incluso "basura". Negar una sola opción, por mala que pueda parecer, puede llegar a ser el origen de una pequeña o gran tragedia para alguien. Al menos en mi caso, así lo siento. ¡¡¡Bendita TELEBASURA!!!
Pasaba por allí casualmente justo cuando la justicia y la injusticia situadas en el cénit de su infinita y eterna guerra - puta guerra - se batían en duelo por sus derechos. Un error de cálculo me teletransportó a este extraño lugar sin darme cuenta de nada, y allí, en medio del ruido de espadas y lanzas al chocar me perdí en el miedo y el temor, y me quedé totalmente bloqueado. ¿Por qué algunas personas se toman como propias palabras de rabia impulsiva destinadas al viento sin más receptor humano que tus propios oídos como desahogo de un instante de asesinato al mensajero de turno? La suerte y la mala suerte también pasaban por allí, pero ellas no libran batallas cruentas, ellas conviven en paz y armonía, su actividad se limita a permanecer flotando en el aire encadenadas al cielo por un fino e invisible hilo que se rompe muy fácilmente, más fácilmente en un campo de batalla. Y si estás allí, que estás, corres el riesgo o la gloria de que una de las dos te caiga encima, cara o cruz ... salió cruz. Lo bueno y lo malo de repente ya no entienden de distancias, hay un juicio efímero y fugaz sin darte tiempo a digerir nada. Visto para sentencia, con un contexto totalmente desenfocado al que ya a nadie le importa. Y es tarde para medir importancias porque a nadie le importan. La policía de lo correcto te vendrá a buscar sin remedio, vendrán y lo sabes; empieza la espera y durante este tiempo estas totalmente jodido y en manos de Dios, si es que existe, que hoy si. Al menos me queda el poético consuelo de poder demostrarle al gran Albert Einstein que sin duda Dios si juega a los dados con el Universo.

Nacía este espacio en su día de forma 'obsesiva' a partir de otros espacios nacidos de forma 'hiper-obsesiva', como una especie de extraña involución. Las circunstancias siempre han marcado de forma espectacular mis circunstancias, en todos los sentidos, incluso en los más insignificantes, creando un gracioso y extraño bucle. Podría resumirlo fácilmente diciendo que estoy conectado a todo mi ser desde dentro hacia afuera de alguna manera rarísima, podría resumirlo digo, pero me resulta totalmente imposible el explicarlo. Creo que con el paso de los años cada individuo llega a conocerse a si mismo de alguna manera oculta en algún aspecto de sus reacciones, regeneaciones y/o 'feedbacks' que nadie podría llegar a comprender jamás, aunque individualmente sería sencillo el resumirlo en un par de palabras que solo se pueden entender como un todo mirando hacia adentro ... El tiempo también marca - creo yo - esa oscura 'obsesión' del yo mismo, más que en su ausencia, en sus putos despojos. Empecé - decía - este espacio porque tenía además muchísimo tiempo de sobra tanto en mi vida como en mi trabajo por aquel entonces; y escribía cada día como si fuera una religión obligada y necesaria. También puedo resumirlo rápidamente, pero de nuevo me tropiezo en los motivos lógicos a la hora de intentar explicarlo hacía afuera. Pero al final me queda eso, que supongo que es muy poco. Ahora puedo escribir una entrada cada tres o cuatro meses, cuando llegué a escribir hasta dos o tres al día en alguna época 'ciber-pasada'. Francamente, me causa gran curiosidad todo este mundillo de los blogs y su evolución e involución en mi mismo y en mis circunstancias. ¡De repente son años! De una manera o de otra, y a pesar de todo siempre encuentro una foto y unas palabras para acercarme una y otra vez. Volver una y otra vez a desvariar con mis 'gilipolleces' personales e individuales que con el tiempo siempre me han resultado muy valiosas en sus continuas y esporádicas y eternas 'relecturas', las miles de veces que vengo a este espacio para ser un simple, y quizás el único, lector. Los años te hacen verte en el pasado como otro tipo, sabiendo que eres el mismo, y quizás sea cierto que fuiste otro, pero aquel tipo también era yo sin duda alguna. Y la idea primaria sigue intacta en su esencia, y es que es así, que dos más dos siempre suman cinco, pese a quién pese, incluso a mi mismo cuando ya no soy yo mismo, que lo soy.

