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05 octubre, 2010

Y todo se resume en una cifra, en una cifra ubicada en una simple cuenta corriente. Y eso es todo. Miles de trabajadores trabajan por y para esto, y sus vidas dependen de ello. Nos hablan de beneficios, de producción. De más beneficios y de más producción. Y así año tras año. En medio un sinfin de actores; sindicatos, jefes, subordinados, clases, compañerismo, enemistades ... reuniones, comunicados, madrugones, horas extras, accidentes, enfermedades, bajas y altas, flexibilidad, necesidades del servicio, vacaciones, jubilaciones, compañeros nuevos, cambios de departamentos, días, semanas, años ... y al final, como decía el gran Chaplin, todo es un chiste. Todo se reduce a una cifra ubicada en una puta cuenta corriente. Sean quienes sean ellos, ¿Para qué querrán más dinero? Siempre me lo he preguntado.

Grandes esperanzas

03 octubre, 2010

Y resultó que ganaron, al final consiguieron ganar porque a veces cuando se gana, se gana. Empieza la historia con una pequeña empresa de unos sesenta trabajadores que consigue un pequeño contrato de una contrata de una gran multinacional. Esta le envía unos moldes necesarios para hacer cierta pieza y empiezan su producción. Con la crisis la gran multinacional baja su producción y pide menos piezas a la primera subcontrata, esta, tratando de defender sus puestos de trabajo decide que si recuperan los moldes, ellos mismo harán la pieza entera. Y aquí empieza todo ... la pequeña empresa subcontratada por la subcontrata se cierra en banda y se niega a enviar los moldes; tienen 2 años de contrato y no ven el por qué romperlo, y además es que no quieren porque no pueden pues si pierden ese contrato irían a la puta quiebra. La segunda empresa presiona y la pequeña se cierra en banda. Tanta es la presión que en una jugada maestra deciden dejar de hacer piezas. Pronto para la producción en la segunda empresa y poco después para en la gran multinacional. Se origina un conflicto grande y complejo con una clave, sin esa pieza no hay producción y punto. Una semana y siguen sin enviar piezas. Al final, consiguen que la gran multinacional se meta de lleno en el conflicto y haga respetar el contrato ante la necesidad de producir. Y pasan los meses y no se vuelve a hablar del tema, pero para algunos queda la victoria silenciosa, esa de que a veces el pequeño se come al grande y el poder cambia de barrio por unas horas o días. Lástima que no sepamos utilizar en armonía y unión el gran poder que nos otorgó por naturaleza la madre sociedad, pero estos casos, absurdos o no, me llenan de satisfacción, aunque todo acabe en el silencio. Pasó hace unos meses, y fue muy real. Grandes esperanzas aparecen te enteras de que los más pequeños todavía pueden utlizar su fuerza, sus armas, su poder ... su inteligencia.

Injusticias

18 septiembre, 2010
Repasaba una entrada grabada en borradores que comenzaba diciendo que ya llegaba el verano o algo así, y no, no la he borrado ni pretendía hacerlo, simplemente es que como se ha acabado el verano, el continuarla se me hizo imposible y al repasarla se me fue la olla allá por Úbeda. Escribiendo encima del verano con el otoño como necesidad obligatoria aunque por supuesto conservando el eco de ese verano y en paralelo y poéticamente el mismo espacio virtual pues me ha salido esto. Y eso que hacía tiempo, pero este espacio siempre es un destino seguro y cierto, y no creo que pueda perderlo.
Pues bueno, comenzaba esa entrada diciendo no se qué de que un día de comienzo de verano te despiertas más temprano de lo normal … y no asumes que es de día, y lo es. Y es lunes. Creo odiar esos días extraños más de lo que odio normalmente un día de inicio de semana, y no por el hecho de despertarme antes de lo normal sino porque lo normal es odioso en si mismo en estos días, incluso inconcebible, incluso y redundantemente odioso. Y sigo redundando porque son tan odiosos esos lunes en si mismos que hasta el domingo anterior es incómodo y molesto, raro. Yo a esto le llamo injusticia, porque lo es y porque me da la gana desvariar a mi antojo. Y no soporto este tipo de injusticias que son tan premeditadas y predecibles porque siempre he creído que es fascinante planear cosas fantasiosamente y que después se cumplan tal cual. Creo en cosas muy extrañas, lo sé, pero creo. Las injusticias de días como estos son tan tan tan injustas que lo justo es publicarlas ahora, en el cénit del fin de semana. Y eso es todo.

Tormenta

17 abril, 2010
Difícil comprender, fácil de entender. Es como la diferencia entre elegir o escoger, por ejemplo, no sé si me explico con este ejemplo - valga la incómoda redundancia - son términos muy crípticos. O se ven, o no. A menudo ayuda bastante anular algún sentido para hacer más intenso algún otro y así apreciar estas cosas, cerrando los ojos, tapando los oídos, algo así. A menudo siento diferencias enormes con un montón de gente. Otras, simplemente siento que soy gente y los demás son los diferentes, los mejores. Cambiante como el clima, pero claro en aspectos que logro aspirar hacia dentro, donde todo sucede; si algún día prohiben fumar en los bares, echaré de menos eso de curar cosas entre el humo de un bar; mirando el otro día hacia el cielo azul, observaba un reactor dejando tras de si una línea perfecta de contaminación inalcanzable para esas mentes clasistas con la contaminación de ciertos humos. En fin, como dice la frase, todo depende del color con el que se mire, y añado yo, de quién mire. Se avecina tormenta, se escuchan truenos a lo lejos, antes se ven los rayos si estás atento. Es exactamente así, como la diferencia entre un trueno y un rayo, entre la luz y el sonido ... exactamente así. Se avecina tormenta decía ...

Rendición

02 abril, 2010

Si tienes la facultad de girar tu cuello unos 180 grados podrías atisbar sin problemas roces diversos a tu alrededor, sobre todo a tus espaldas por supuesto y sin remedio. Suelen ser roces de personas sea cual sea su cometido. Últimamente he entrado en un estado de total rendición en ciertos campos sociales, no sé si tiene algo que ver con el seguir cumpliendo años o simplemente es que cada cada vez me dan igual más cosas, o me afectan menos, que más o menos viene a ser lo mismo. Puede resultar mediocre, pero el resultado es fabuloso para mi psique y ánimo cotidiano. Aspectos negativos del ser humano - como puede ser una rendición - no tiene siempre porque ser el lado negativo, más si se sigue la premisa de una suma de incierto resultado, como puede ser el dos mas dos igual a cinco. Las cosas no siempre son lo que parecen, mientras, resulta imposible entender el tema este de la crisis después de casi dos años de crisis, al final, seguimos haciendo las mismas cosas, con menor intensidad quizás, pero las mismas cosas a fin de cuentas. Tampoco es muy factible entender que ha cambiado realmente en el mundo después de este tiempo de 'reflexión' mundial post-crisis. En este país bananero - bajo mi punto de vista - la izquierda gobernante sigue pareciendo derecha aparte de gobernar como el culo; la derecha sigue siendo la misma derecha extrema de siempre, aunque en otro punto del espacio político nada constructivo, más si están ellos, la oposición esa. Sin embargo ganarán sin remedio las próxima elecciones, es un hecho. Que el puto mundo cabalga a sus anchas bajo la sombra de un clima asesino en los lugares de siempre, el de los más pobres y míseros. La humanidad sigue su curso de autodestrucción, sigamos escribiendo en blogs y sigamos celebrando la muerte de Cristo adorando figuras e imágenes bajo gritos y llantos. Las cosas siguen yendo mal, y eso es todo.