Buen momento para un cambio ...

13 agosto, 2008

Acabo de sentarme en mi odiada mesa laboral y lo primero que hago es esto, actualizar. Es que venía en el coche escuchando esta canción a toda voz y ya me he emocionado, ojalá no cantara tan mal. Es que ya me había despertado musical de más y a toda voz - será para no poder escuchar el sonido de ciertos ecos de mi voz en el pasado más reciente - y por supuesto, eufórico, como cada mañana. Mis momentos, por llamarlos de alguna manera, llegan siempre a final de la tarde, y a veces al principio de la noche, funciono sin duda alguna de más a menos en todos los sentidos y cada día, es como si fuera una pila que se recarga por las noches. Por poner un ejemplo claro diré que cuando más me ha gustado con diferencia y me gustará siempre hacerlo es por las mañanas, al despertar, je!

Esta canción que sonaba en mi coche hace un rato ha sido versionada por Muse y Deftones, por poner algún ejemplo, pero yo me sigo quedando con los Smiths, sus creadores, y por supuesto con el gran Morrissey. Es imposible que exista alguien a quién no le guste, por eso la enlazo. Empieza, Good times for a change, ¿puede existir algo más alentador para una mañana de miércoles nublado?

Un pacto

12 agosto, 2008

No sé si él se acordará de la misma manera que yo, ni sé si lo seguirá haciendo de la misma forma que yo, sin querer, instintivamente, sin pensar en ello. De vez en cuando - como ayer noche - algo casual me lo recuerda, el por qué lo hago. A pesar de que cuando duermo no existe ruído que pueda despertarme, ni siquiera una motocicleta en el pasillo (verídico, Astra puede dar fé de ello), sé que la vibración de mi móvil silenciado si lo haría, de hecho lo hace a las 7 cada día, se ha convertido en mi despertador, la mente es demasiado poderosa incluso cuando duermes. Empezó como una tontería, pero acabó siendo un pacto entrañable y bonito, los lazos especiales entre tíos - de amistad o lo que sea - siempre me han parecido 'asquerosamente' dulces y 'repugnantemente' encantadores, que me emocionan vaya. La cosa consistía en que debida a nuestra gran e insana - porque lo era - actividad nocturna por aquel entonces, si alguno estaba en casa - no siempre salíamos juntos - dejaba el móvil encendido toda la noche, por si le pasaba algo al otro. No es que tuviera que pasar nada, pero aquello nos unió más. Han pasado tres o cuatro años y jamás pasó nada que nos hiciera utilizar el pacto, las cosas han ido cambiando en este tiempo - para mejor por supuesto, como todo lo que cambia - y ahora tenemos 'otras' vidas, pero seguimos siendo tan amigos como entonces, o más. Como decía antes, no sé si él se acordará de la misma manera que yo, pero no he vuelto a apagar el móvil jamás por las noches, y sé que jamás lo apagaré, no podría por esto que os cuento. Ayer alguien me decía en un mail que no me había contestado un mensaje porque era tarde, y sonreí porque tenía toda la razón, su respuesta me hubiera despertado sin duda alguna, aunque he de confesar que he leído mensajes nocturnos sin despertarme, pero no es algo seguro, hay riesgo. El caso es que me hizo recordar por enésima vez esta historia y claro, tenía que escribirla donde dos y dos siempre suman cinco. Algunos pactos son para siempre, aunque se olviden; yo sé que él también tiene el móvil encendido todas las noches, y también sé que si alguna noche en alguna autopista perdida se me para el coche, contestará. No necesito preguntárselo para saberlo.

Nubes de verano

11 agosto, 2008

Hoy estoy teniendo un día extrañamente encantador y sociable en el trabajo, tanto que hasta le he hablado a la tia que más me fascina de toda mi oficina, cosa que jamás hago sin tener una excusa escandalosa. He aparcado ese pequeño e inofensivo papel de 'borde' e 'insociable' y he intervenido activamente en las aburridas discusiones del jardincillo, donde se fuma, donde se toma café y donde se hace cualquier cosa menos trabajar, esos sitios tan cojonudos que mantienen viva la esperanza de la humanidad en estos tiempos esclavos. En una de esas absurdas conversaciones se blasfemaba sin tapujos en contra del verano de este año, el de Vigo claro, que si que mes de mierda, que si que llueve y llueve, que si que no hace sol, que si que no se puede ir a la playa que si bla bla bla. De entrada suelo llevar la contraria a casi todo el mundo en este espacio geográfico que es mi oficina, no hay nada más aburrido que una discusión en la que todo el mundo esté de acuerdo, y por supuesto, es que solo escucho estupideces como norma general, y viendo que nadie defendía el verano decidí hacerlo yo. Me era indiferente una cosa o la otra, pero encontré un argumento válido para cerrar bocas. A veces me vienen ideas convincentes sin darme cuenta, aunque la verdad, no sé de quién coño son, mías desde luego no. Yo no pienso en cosas tan intrascendentales y mucho menos razono sobre ellas. Dije algo así como que el verano es cojonudo hasta con nubes, con lluvia o niebla. Que este calorcito que nos permite vestir tan ligeritos no hay dinero que lo pague. Que la clave del puto verano es su calor, no su sol radiante. Y si, es así. Creo que no volveré a criticar el verano y sus nubes, me he convencido por completo. Je! Y como sigo tan encantador y sociable, he escrito esta entradita tan cercana, JE!

Lunes

Me imagino un momento así cuando vuelves de un sitio como volvía yo esta noche. El video es lo más cercano a la descripción externa e interna, me gusta como metáfora. Al final todo acaba y todo empieza en sitios como una estación, como una autopista, bueno, en realidad nada acaba ni empieza, solo son cambios que te cambian donde el tiempo es lo de menos, da igual un año que un día, siempre cambias en un momento así en un lugar como ese, lo sabes y punto, y quedas en paz contigo mismo. Mañana ya no habrá respuestas que esperar, la sonrisa supongo que es por el silencio redundante, ese del que dicen que es la más ruidosa de las respuestas. Hoy ya es lunes, y me gustan los lunes, cuando son como el que será hoy. Buenas noches ...

Hope there's someone

09 agosto, 2008

Dice una canción que me gusta que dos y dos siempre suman cinco, otra dice que si no cierras bien los ojos muchas cosas no se ven, y otra dice ... bueno, podría estar así toda la tarde, suelo quedarme con algo que dice una canción que me gusta, pero esta, no, esta no me dice nada, tampoco lo necesito, ni siquiera me he molestado en traducirla o en intentar saber de que habla, con escucharla me sobra todo. Me sería imposible describir con un adjetivo lo mucho que me gusta, y sin embargo me es imposible cerrar los ojos mientras la escucho, aunque quiera. Luego acaba y me doy cuenta, es que no es una canción.