El final

18 agosto, 2008

Si no has visto la película Cadena Perpetua este video te va a reventar el final por completo, por lo que es preferible no matarlo a destiempo con su visionado. El cine es magia pura, es obvio, hay mil matices en esta 'ficción' que además lo convierten en cultura pura y dura. Pocos conceptos hay en esta vida que tras un final te dejen tan buen sabor de boca, ni siquiera la música, la cual ya echas de menos al segundo de acabar tu canción. El final de esta maravillosa película jamás pude olvidarlo, en paralelo su magistral argumento, la esperanza, que más que un valor se convierte en una fuerza bestial y arrolladora. Y el miedo. Y la injusticia. Y el final otra vez, que en realidad es el principio para los dos protagonistas.

Todo es posible

17 agosto, 2008

Ambigüas horas que mezclan al borracho y al madrugador decía la canción, después de haber dormido no más de tres horas y en la situación totalmente contraria al día de ayer, puedo asegurar que me vuelvo a despertar eufórico una mañana más, nadie es tan raro. ¿Cómo puede ser posible? Dicen que lo que funciona de más a menos no es sano o acaba mal, pero todo tiene truco, obvio, tengo un día entero para practicar el arte de no hacer nada, hay cosas tan seguras que con sólo imaginarlas ya empiezan a hacerte efecto, la adrenalina si que es una droga dura. Además, en el dinamómetro del estado de ánimo cada uno funciona a su manera, mi oscuridad podría ser claridad para otro ser humano, y viceversa, todo es posible, lo complicado suele ser el explicarlo - algo así le dije a alguien en el día de ayer, me hizo pensar - o el entenderlo. Michael Phelps mide 193 cm, Mark Spitz medía 186. Siete centímetros es mucha ventaja, 35 años, también. En este rato medido en décadas las técnicas de entrenamiento han cambiado mucho, entre otras cientos de cosas, no hay más que ver los bañadores, por ejemplo. Las comparaciones son odiosas por regla general, tod@s lo sabemos, pero estas de destronar mitos del pasado con robots del presente mucho más. Spitz ya era inalcanzable hace 23 años para Phelps, y solo estaba naciendo. Si soy más justo y viajo en el tiempo hasta el día de hoy, hasta ahora, sigo opinando idéntico, a pesar de ocho medallas de oro en una piscina olímpica de Pekín. Y por último, es que yo nací en el magistral año de 1972, ¡como voy a cambiar al gran Spitz!

Mis días

16 agosto, 2008

Golpean la puerta de casa y me despiertan. Maldigo cuando me despiertan. Necesito dormir ocho horas para sentirme bien. Cuando no lo consigo, me duele la cabeza, me irrito fácilmente y mi humor se torna sombrío ... He rescatado este párrafo de un libro que me regalaron hace tiempo y que me gustó bastante, a mi me pasa bastante parecido, tengo un caracter muy cambiante en función a mis circunstancias, de hecho, la dedicatoria que todavía puedo ver escrita en este mismo libro dice textualmente, tú si que eres un ángel. Espero que te guste y que no lo conviertas en cenizas tras un arrebato de locura, (risas), pues no, no lo convertí en cenizas, hoy puedo dar fé de ello, lo que si se convirtió en cenizas fue todo lo demás. Viene todo esto a colación por el simple motivo que hoy he dormido unas nueve horas de un tirón, y me siento espectacular, con ganas de hacer planes y con ganas de divertirme y reírme un montón, de hecho, sonrío mientras escribo esto, por algo será. Me sienta fatal no descansar, y cada vez más. Salí el jueves pasado y dediqué el viernes enterito al sublime (si, lo he vuelto a decir) arte del descanso. Conocerte físicamente es tan importante como el hacerlo psiquicamente, porque una cosa siempre influye en la otra, ayer nada ni nadie podría hacer que pusiera una pata en la calle para volver a salir, absolutamente nada ni nadie podría haberlo conseguido, en otra época, pues si, no era tan radical con los deseos de mi cuerpo y mente. Hoy es diferente, hoy cualquiera podría lograrlo. Veamos que nos depara el día, de momento hay buenas perspectivas. Como me gusta despertarme así cada día, aunque después todo mi mundo se vaya derrumbando poco a poco por los siempre desleales factores externos, al final siempre sé que al día siguiente volveré a empezar así, con el simple matiz de descansar para lograrlo. Y esta es, la gran esperanza de todos mis días.

ps. identifico a los estúpidos fácilmente, ellos jamás hacen estupideces. A mi me gusta hacerlas, aunque sea solo, como la que hice el jueves pasado por la noche en un local cualquiera de Vigo. Es la primera foto que pongo de mi imagen en una entrada medio descubriendo mi aspecto, cosas de soñar nueve horas seguidas, lástima que jamás recuerde un sueño, o no, quizás el secreto sea el no recordalos jamás. O no, que simplemente dé igual.

Agosto

15 agosto, 2008

Una vez en la vida debo encontrar dentro de mí, una noche de agosto, mi alma perdida que arrojé al mar ...

Supongo que la arrojaría en otro mes de agosto, de otro año, por esto del título. Aunque han pasado tantos desde que escribió esta canción, que a ver cómo la encuentra. Yo no podría, aunque en mi caso la situación es diferente, rara vez lo pierdo todo, y cuando lo hago, es que simplemente no he perdido nada.

El sistema

14 agosto, 2008

En el departamento de informática de la oficina situada en la planta baja del edificio principal de una multinacional enorme, y por supuesto extranjera, puedes apreciar tan claro como el agua como funcionamos todos en el esclavismo infinito del sistema, lo puedes apreciar si tienes capacidad para verlo en paralelo que actúas en el, no todo esta a la vista de los ojos, obvio. El clasismo de los rangos laborales está medido desde el primer día, e influye en valores tan humanos como la amistad o la enemistad (si, es un valor. La indiferencia es el único odio), es imposible escapar de ello. Una chica de la limpieza jamás podrá ser amiga de un jefe de sección. Yo siempre he funcionado diferente. Aunque también soy clasista, pero al revés, hay jefes muy estúpidos, hay chicas de la limpieza encantadoras. Suelo llevarme bien con lo que considero encantador, si se deja, y ese es mi primer clasismo. El segundo es más superficial por el complejo hecho de que debe ser innato, la inteligencia; he descubierto que la inteligencia en esta oficina también tiene grados y se requiere de una fina delicadeza para poder diferenciarla y así no confundirte y caer en el abismo. Hay gente que es muy lista con un teclado y una pantalla delante, sin más, yo hablo de otra inteligencia mucho más críptica, los matices de la misma los dejo para otro día. Fuera sin embargo, donde nunca pasa nada (pues todo sucede dentro) todo funciona al revés también pero de otra manera, pues ya no depende de mi elección, por eso repito tanto eso de que las cosas nos eligen, las clases son casi inapreciables, nos veo más iguales en términos que yo denomino por defecto o de entrada, todos nacemos libres. A los que considero mis mejores amigos - por ejemplo - no puedo verlos ni siquiera una vez al mes, pero cada vez que nos vemos no ha pasado ni un segundo desde la última, vencemos al tiempo. Creo que al final el sistema no es invencible ni eterno, el tiempo - su gran alíado - puede dar fé de ello. Voy a intentar parecer listo durante un rato con 'mi' teclado y 'mi' pantalla pues tengo algo de trabajo atrasado, pero ni mi jefe ni mis compañeros saben por qué, vosotros en cambio si, y eso que a la mayoría nunca os he visto en persona. Será tarde o será temprano, pero el sistema caerá.